lunes, 9 de febrero de 2026

"Una dosis de deseo": creación y trascendencia tras las máscaras

 

Propuesta de la agrupación Teatro de la Penumbra, con la dirección y creación de Andreina Polidor 

Cuatro personajes transmiten los diferentes matices del deseo, como el ansia, el anhelo, la ilusión… Cuando vemos sus máscaras debemos atender a sus acciones y diálogos; a medida que avanzan en el recorrido emocional, sus rostros revelan la verdad que materializan en la ficción: crear para ser libres y trascender.

Una dosis de deseo, propuesta dirigida por Andreina Polidor, es una versión libre de la clásica obra Un tranvía llamado deseo (1947), de Tennessee Williams, cuya historia es irrumpida por los actores.

En el ensayo Definición del arte (1968), de Umberto Eco, el escritor interpreta un concepto del filósofo Luigi Pareyson, de la siguiente manera: “toda vida humana (…) es invención, producción de formas”. Bajo esta premisa, Claudia Rojas, Mariángela Nogueras, José Alberto Briceño y Jeizer Ruiz, elenco que interpreta hábil e ingeniosamente a los principales protagonistas de la obra de Williams: Blanche, Stella, Stanley y Mitch, conjuran el teatro dentro del teatro, y cada uno de los intérpretes hace de sus voces y de sus cuerpos la materia para crear un sentido nuevo que impacta al público.

El discurso humorístico, reflexivo e incluso violento forma representaciones mundanas y divinas que, como fábula y mitología, enseñan la motivación y la constancia de una generación de jóvenes venezolanos que entiende su presente en medio de las crisis, liberándose al transitan su propio lenguaje; una expresión en busca del origen, capaz de conseguir respuestas desde lo efímero, trascendiendo en el acto ritual estético.

Los espectadores no verán una historia tradicional sobre Un tranvía llamado deseo, lo que propone Una dosis de deseo es que observemos las distintas máscaras/rostros de sus personajes, porque en sus ojos podemos encontrar la ilusión como esperanza de cada actriz y actor. Polidor concibe, de manera libre y colectiva con el espíritu del elenco, otro final del drama.

Para realizar esta reseña asistí a la función de la temporada 2026, en el Teatro Luis Peraza, sede del Centro de Creación Artística TET en Caracas. 

 

 

Stiven Rodríguez Volcán/ Caracas

Foto: Cortesía Teatro de la Penumbra, Yull Terán

NOTA: Reseña publicada originalmente en la edición 1177 de Todasadentro (7 de febrero de 2026)

Reseña de "Música para camaleones" (1980), de Truman Capote

 

La belleza de los inverosímil

La lectura que tuve de Música para camaleones fue toda una epifanía sobre la belleza de lo inverosímil. Truman Capote, en su narrativa de no ficción, expone el espíritu inquieto y extravagante de sus personajes y nos muestra que la cotidianidad esconde, caprichosamente, el laberinto humano.

Son 14 relatos magistralmente escritos. La identidad de su escritura no es la misma que A sangre fría. Aquí la narración tiene su filosofía: mientras sea más breve y esté despojada de hechos sin relevancia, será más personal. Cada relato es un retrato que respira a través de su Yo.

Desde aristócratas, pasando por estrellas de cine, hasta la clase popular, en todos exhibe un brillo excéntrico. Varias historias están protagonizadas por mujeres y muchas de ellas —así lo transmite de manera oblicua en los relatos— importantes en la vida de este escritor estadounidense.

Por ejemplo, en Un día de trabajo conocemos a Mary Sánchez, una empleada de hogar. Ella —negra y católica— conoce la intimidad de sus clientes. Aunque es responsable, vemos su orgullo y alguna imprudencia con la hierba peruana. Capote desnuda su vida privada y localizamos la bondad en ella.

Por otra parte, una de las crónicas más célebres es Una hermosa criatura. Conocemos la amistad que tiene con Marilyn Monroe en un episodio muy peculiar. En el velorio de la actriz Constance Collier, Capote describe el atuendo de Marilyn como si “estuviera interpretando a La novia de Drácula” para no ser reconocida. Con ironía, nos acerca a este personaje con el cual mantiene diálogos muy divertidos para desentrañar la personalidad de la bella modelo. Nos muestra que su frivolidad, sin embargo, es solo una capa, porque hay una mujer en constante introspección.

Igualmente, destaco piezas como la homónima que da nombre al libro, y que muestra situaciones que parecen sacadas de un sueño; o Deslumbramiento, una confesión sobre la infancia del autor y su vínculo con una esotérica. En fin, la piedra preciosa de Música para camaleones es el secreto revelado; pero el mismo descubrimiento se convierte, a menudo, en otro enigma.

Truman Capote: vida y obra



Capote (30 de septiembre de 1924 - 25 de agosto de 1984) abrazó la literatura desde muy joven. A los 19 años publicó su primer relato, y a los 23, la novela Otras voces, otros ámbitos. En la revista The New Yorker su firma comenzó a sonar en el mundo hollywoodense. Ya a una edad adulta avanzada, muchas de sus crónicas sociales causaron escándalos.  Fue aclamado por la novela de ficción Desayuno en Tiffany's (1958). El impacto de la publicación de A sangre fría (1966) originó la corriente del Nuevo Periodismo en Estados Unidos.

Para esta reseña leí la edición de la editorial Bruguera (1981). Traducción de Benito Gómez Ibáñez. 

Stiven Rodríguez Volcán/ Caracas

Foto e ilustración: internet y archivo

NOTA: Reseña publicada originalmente en la edición 1177 de Todasadentro (7 de febrero de 2026), sección "Librolatría".