Pocas
veces he leído crónicas cuya voz del autor nos abraza para llevarnos a terrenos
complejos desde la sencillez de la anécdota: los relatos se sitúan en
diferentes tiempos para resaltar circunstancias y personajes que, de alguna
manera, han alterado el curso natural de una vida tranquila. A través de un
estilo humorístico sano, con una estructura similar al de una fábula, la obra
despliega la comedia humana de lo cotidiano sobre un mapa irracional que, lejos
de concluir en aspectos negativos, algunas veces suele deparar sorpresas
gratas.
Crónicas de la demencia cotidiana,
de Armando José Sequera, reúne 16 textos con distintas
extensiones, entre escritos medianos y cortos, en los que el autor transita
como personaje en el que recaen todos los sucesos y acciones de la gente que
altera, en varios momentos de su vida, el curso de su destino ideal.
Es
una escritura sumamente inteligente, a través de la sutileza, no solo del
lenguaje sino de las vivencias, trasluce un mundo donde la humanidad sufre la
vejación y subyugación de una élite económica que, en muchos casos, se
considera superior como “hombre”, apartando al otro que no forma parte de su
círculo de privilegiados, como un ser inferior.
Estas
dinámicas de poder se extienden a través de instituciones y también por sujetos
con menor poder que, al someter a otros, contaminan la realidad y provocan un
delirio normalizado que el autor aprovecha para resaltar el lado cómico de sus
anécdotas, usando la palabra como herramienta de la razón frente a la
irracionalidad. Estas situaciones se presentan en varias crónicas, por
mencionar Incursión en la clase alta,
Sudacas, Descuentos, Golpe de Estado
en mis bolsillos.
También
hay otros escritos donde se presentan situaciones que —sin dejar de formar
parte de ese cuerpo hacia el cual el escritor pretende direccionar su obra— son
más personales, que entran en la mente de la gente y en la del autor; por
ejemplo: Inundaciones y neveras, Una novia llamada Charlot, Turbulencias,
La comida de la abuela y Taxista y cantante.
En
Crónicas de la demencia cotidiana, el
escritor parece reírse de sí mismo en varios relatos; sin embargo, existe otra
capa que sugiere que dicha burla nace del choque entre dos conductas: una
ejemplar y otra alterada por factores como la corrupción o la locura, desde la
más dañina hasta la más bondadosa.
La
obra también reflexiona sobre nuestra naturaleza intentando adaptarse a una
arquitectura social que, en ocasiones, resulta desalmada. A través de crónicas
que exponen vivencias propias y ajenas, Sequera nos invita a reírnos de aquello
que padecemos.
Armando
José Sequera: vida y obra
Nació
en Caracas, 1953. Es escritor, periodista y editor venezolano. Se caracteriza
por ser prolífico en los distintos géneros de la literatura. Se ha
especializado en la narrativa dirigida para el público infantil. También es
cronista; Crónicas de belleza, ternura y
uno que otro milagro y Crónicas de la
demencia cotidiana (Premio Nacional de Literatura Stefania Mosca, 2019) son
algunos de sus libros más recientes, conformados en este género periodístico. Uno
de los galardones más importantes que ha recibido fue el Premio
Casa de las Américas en Literatura para Niños y Jóvenes (1979). Recientemente
fue reconocido con el Premio Nacional de Cultura 2024-205, mención Literatura. Para
este artículo leí la primera edición publicada por la Fundación para la Cultura
y las Artes, 2020.
Stiven Rodríguez Volcán/ Caracas
Imagen: archivo
NOTA: Reseña publicada originalmente en la edición 1183 de Todasadentro, 2026, sección "Librolatría".
