Película
colombiana, dirigida, escrita y coproducida por Simón Mesa Soto
Óscar Restrepo posee la forma de
un poema caótico; es palabra en carne viva y violenta, al estilo de Charles Bukowski, impregnada del olor
a bebidas espirituosas destinadas a los malditos de la vida, como un Charles Baudelaire; pero sin el
misticismo de los maestros, ya que es un poeta latinoamericano, un desempleado
ante la sociedad.
Sin
embargo, en él habita una ternura que logra romper con el fondo grisáceo;
porque, al final, se trata de un ser humano. Un colombiano con la sensibilidad
y el deseo de transformar, de buena voluntad, a los demás, aunque en el camino
se pierda y no alcance a comprender que la verdadera transformación siempre
comienza por uno mismo para realmente amar la vida.
Óscar
es el protagonista de Un poeta (2025), película colombiana dirigida por
Simón Mesa Soto. Este personaje es interpretado por Ubeimar Ríos, un docente de
liceo y poeta en la vida real que, sin ser actor profesional, asume la
actuación de manera natural.
Se
trata de una interpretación cuyas debilidades se potencian dentro de la
parodia; una imitación de la vida que termina reflejando la verdad a
carcajadas. El personaje principal es un poeta fracasado, devoto del escritor
José Asunción Silva, borracho y sin rumbo. Sin embargo, la ruina lo obliga a
salir de su zona tormentosa de confort y comienza a trabajar como docente en un
liceo. Allí descubre el talento de una de sus estudiantes, Yurlady,
interpretada por la joven actriz Rebeca Andrade, quien escribe poemas con una
facilidad innata.
Óscar
la motiva a participar en clases de poesía y en un concurso de un festival
local; no obstante, ese entusiasmo no es compartido por la joven, quien vive en
un barrio popular con una familia poco interesada en su formación.
Un
poco liberado de sus demonios, Óscar intenta reconciliarse con la vida
realizando lo que considera una buena acción, e incluso llega a estrechar el
vínculo con su hija, quien vive con su exesposa. Sin embargo, el poeta funciona
como una especie de imán que atrae los infortunios. Deja su lucha consigo mismo
para convertirse en un conflicto con las motivaciones de Yurlady, quien no
desea ser poeta, sino que no sabe qué hacer con su vida y solo está interesada
en una cotidianidad sin metas ambiciosas.
Cuando
el bienestar parece asomarse en la vida de Óscar, ocurre un vuelco rotundo
hacia lo más subterráneo del ser humano. La película se torna acelerada y
violenta, destacando que el humor, más que una simple intención, es la
herramienta del espectador para aminorar la miseria en la que podemos caer al
reflejarnos en el protagonista.
Ese
humor persiste hasta el final del largometraje, a pesar de las tramas dolorosas
y tristes que lo componen.
Óscar
no se arrastra en su realidad vanamente, sino que, en la peor de las
situaciones, entiende que aunque nada externo pueda ser cambiado, solo él puede
transformarse para incidir en la nueva dirección de su vida.
La
película está bellamente lograda y refleja con fidelidad una parte de la ciudad
de Medellín. No busca un virtuosismo técnico, sino que se maneja con una
naturalidad que exprime la esencia de su protagonista. Sin lugar a dudas, es
una gran sorpresa maravillarme con Un poeta, una obra que me hizo reír y
apreciar y querer mucho más la vida con todos sus problemas.
Stiven Rodríguez Volcán/ Caracas
Imagen: internet
Ficha técnica:
Año: 2025.
Duración: 120 minutos.
Género: Drama/ Tragicomedia.
Dirección, guion: Simón Mesa
Soto.
Dirección de Fotografía: Juan
Sarmiento G.
Edición/Montaje: Ricardo
Saravia.
Música: Matti Bye y Trío
Ramberget.
Reparto:
Ubeimar Ríos, Rebeca Andrade, Guillermo Cardona, Humberto Restrepo, Margarita
Soto, Allison Correa.
